¿Cuál es el vínculo de la madre y el futuro bebe?
El niño y la madre tienen un
vínculo después del nacimiento que tiene su origen en el útero. El embrión y
después el feto desde el primer momento aparece rodeado de su madre, por las
sensaciones y ruidos que la afectan. Gracias a los ultrasonidos se ha observado
que el bebé reacciona ante determinados estímulos de la madre.
El bebé está en un lugar
tibio, ruidoso, lleno de sonidos y de estímulos que colaboran a crear su
sistema nervioso rodeado de lo que necesita: alimento, afecto y tranquilidad.
El bebé capta las sensaciones a través de las hormonas y del latido cardiaco.
Así desde la concepción se inicia el sentimiento de seguridad del que dependerá
la autoestima, carácter, la expresión de los afectos, etc. No se puede decir
que toda la vida se reduce a un momento, la estimulación en el útero pero si es
determinante en los primeros momentos en
el cuerpo de la madre.
Desde el momento en que se
unen el óvulo y el espermatozoide, se inicia una etapa en la que el futuro ser
acumula experiencias que modelarán en un futuro su forma de ser y de
expresarse.
¿Resulta
efectiva la estimulación prenatal?
Diferentes estudios e
investigaciones llevados a cabo en centros y universidades desde los años
setenta promueven el desarrollo del cerebro del niño antes del nacimiento. Han
demostrado que los estímulos como las vibraciones y la luz son placenteros para
el bebé y puede aprender interrelacionar con ellos si son presentados de forma
organizada y repetitiva. Cuando la información se presenta en un patrón
determinado y se repite, pueden ser
organizadas en el cerebro del futuro bebé.
¿Cuándo comenzar?
Evidentemente, la decisión de
poner en práctica un plan de estimulación prenatal es absolutamente personal.
Pero debes tener en cuenta que la maleabilidad del cerebro decrece rápidamente
con la edad. El desarrollo neuronal y sus conexiones se inician desde la tercera semana de
embarazo. Así, el máximo desarrollo neuronal coincide con la etapa que va desde
el quinto mes de embarazo hasta los tres años de edad, para luego decrecer y
prácticamente extinguirse a la edad de seis años. A partir de ese momento, las
interconexiones neuronales del cerebro ya están establecidas y los mecanismos
de aprendizaje se asemejan a los de un adulto.

Gracias por su aporte respecto a la estimulación prenatal y su efectividad.
ResponderBorrar